Lo que quise decir
Acepto que ha llegado el momento de soltar a mi madre y dejarla marchar. Aunque duele y se siente extraño, entiendo que esa pérdida forma parte del curso natural de las cosas.
La escribí en septiembre de 2026.
Letra
Se quiebra el cántaro y brota,
el agua se desploma y la tierra la devora.
Se quebró la vasija que la albergaba
y entonces el agua se expande en todas direcciones.
Está mal, se siente mal, pero es parte del plan.
La expansión es la voluntad de mi alma.
Sí, mamá, debo dejarte ir, debo soltar tus manos.
Si mi cuerpo te pide, se siente de otro plano.
Hermana, qué tristeza, no somos de esta tierra.
Y me invade la certeza de que solo con tu ausencia
la mía y la de nuestra esencia crecerán.
Y está mal, pero es parte del plan.
Oh, oh, oh, oh, oh, oh, oh.
Es la voluntad de mi alma, sí, mamá.
Ahora hay una grieta y las lágrimas que brotan se expanden.
Lo que ocurre con el agua de la copa,
si tu agua se expande y lo que soy se mantiene,
tal vez sea el agua lo que falta y no me duele tu ausencia.
Lo que falta en la ecuación es que la abundancia que deseo no es la expansión.
Si tu agua se expande y mi forma es mi prisión,
¿qué será lo que me falta para mi evolución?
Es la voluntad de mi alma, sí, mamá.
Es la evolución.
La cierta expansión
de la vasija del alma en esta creación.
Perdóname por no haberlo controlado, mi amor.


