Lo que quise decir
Canto al amor sencillo que huele a campo, a trigo y a días largos de cielo azul. Es un recuerdo de los momentos compartidos en libertad por las montañas, lejos de todo lo demás.
La escribí en diciembre de 2025.
Letra
Hay amores que huelen a trigo trigo trigo,
amores de las sienes rozadas por los pájaros
y los días infinitos de cielo azul que tarda en
ponerse color vino vino vino.
Hay amores que descabalgan vidas vides vidas,
para que así los hombres apeados
de sus propios destinos trinos trinos
los huelan como a rosas como a rosas
salvajes y perdidas.
Hay novias que preguntan, le preguntan al viento
¿Eres tú mi vestido mi vestido, me llevas a mi boda?
Ay vestido ondeado, ay mecido y brizado, revolcado
o corriendo corriendo como un animalillo
al maizal de los días infinitos infinitos.
Hay amores que huelen a trigo y a maíz
y a hierba y lo demás no son amores,
uno y otro por las montañas libres
perdidas. Ay, amores, que os encuentren
con las mejillas rosas rosas rojas,
revolcados en cijas en pajares,
o espantando a los pájaros los pájaros, tirantes tirolinas
que dilatan los cielos infinitos
infinitos. Cantad, novias, aquello de Yo tengo
un vestido que baila con el viento y con todos y conmigo
y que acaba diciendo Entre las tumbas...
y las tumbas. Amores, ay, amores,
oled, oled a trigo y a camisa
de los días de viento,
a la brisa que choca las cerezas las cerezas
que caen amortiguadas
en la tierra, en la Tierra. Para siempre.

