ClaroscuroEl sombrerero con diagnóstico
El Conejo Blanco, heraldo del tribunal. Ilustración de John Tenniel.

Loff Quotes

15 de abril de 2025 · 6:18

Lo que quise decir

Hablo de un lugar olvidado donde solo los niños recuerdan cómo existir sin prejuicios, un sitio donde el amor rompe y a la vez une. Siento que vivo en una selva de palabras que me desorientan y me obligan a aceptar el salto de la entrega.

La escribí en abril de 2025.

Letra

Hay una canción de Leonard Cohen que dice:
"Viene de un lugar del que no me puedo acordar
Donde sólo los niños conocen"
Amar en contradicción
es un frío y roto

Aleluya

-
Paradiso

Viene de un lugar que no recuerdo
Donde solo los niños conocen
Un lugar sin prejuicio ni sesgo
Atemporal como el deseo

Donde no queremos nada
Salvo existir y conocer
Explorar y probar
Lo que venga después

En un lugar que no recuerdo
Donde solo los niños conocen
Un lugar carente de lamento
Donde lo temporal se hace eterno
Atemporal como el deseo

Y yo sé que el paraíso es así
Y yo sé que solo mueren las flores
Y yo sé que algún día me voy a ir
Y tú sabes que en mi jardín siempre es primavera

En un lugar que no recuerdo
Donde solo los niños conocen
Donde todo es de mutuo acuerdo
Y no hace falta la ayuda del Eterno
Un lugar sin prejuicio ni sesgo
Atemporal como el deseo

Donde no queremos nada
Salvo existir y conocer
Explorar y probar
Lo que venga después

El amor
Que entre dientes se masculla
Es un frío
Y roto
Aleluya

Donde se equilibra misericordia y rigor
Y no provoca dolor
Solo te rompe
Te rasga
Te rindes
Te abres
Lo abrazas, es amor

Yo sí conozco ese lugar, lo he vivido, en alguna vida, en algún tiempo o dimensión largamente olvidada.

¿Qué es lo que se me escapa? ¿Por qué no extiendo la mano y lo cojo? Es porque sólo he soñado el mundo pero nunca lo he visto.
Un mundo fantástico me rodea y es. Oigo el canto loco de un pájaro y aplastó mariposas entre los dedos. Soy una fruta roída por un gusano. Y espero el apocalipsis orgásmico. Una masa disonante de insectos me rodea, luz de candil encendido que soy. Entonces me desorbito para ser. Estoy en trance. Penetro en el aire circundante. Qué fiebre, no consigo parar de vivir. En esta densa selva de palabras que ha envuelto frondosamente lo que siento y pienso y vivo y que transforma todo lo que soy en algo mío que sin embargo está completamente fuera de mí. Estoy viéndome pensar. Lo que me preguntó es: ¿quién en mí está más allá incluso de pensar? Te escribo porque esto es un desafío que me veo obligada con humildad a aceptar. Estoy poseída por mis fantasmas, por lo que es mítico y fantástico; la vida es sobrenatural. Y yo camino por la cuerda floja hasta el límite de mi sueño. Las vísceras, torturadas por la voluptuosidad, me guían, furia de los impulsos. Antes de organizarme tengo que desorganizarme del todo. Para experimentar el primer y pasajero estado primario de libertad. De la libertad de errar, caer y levantarme.
Pero si espero a comprender para aceptar las cosas nunca se producirá el acto de entrega. Tengo que dar el salto de una sola vez, un salto que abarca la comprensión y sobre todo la incomprensión. ¿Y quién soy yo para atreverme a pensar? Lo que debo hacer es entregarme. ¿Cómo se hace? Sé, no obstante, que sólo andando se sabe andar y– milagro– se anda.

El amor
Que entre dientes se masculla
Es un frío
Y roto
Aleluya