Lo que quise decir
Cuento cómo el miedo se convierte en súplica y cómo pido perdón sin saber por qué. El monólogo interior acaba en una rendición silenciosa.
La escribí en diciembre de 2024.
Letra
y el miedo se me convierte en súplica
y el enojo se convierte en súplica
y el mismísimo miedo no es sino súplica
y las palabras suplican
y yo suplico
es otra forma de obediencia
y estoy enseñada a obedecer
y estoy obedeciendo
y dejándome golpear por ese miedo
y no tengo cómo defenderme
estoy inerme ante él
y entonces pido perdón y no sé de qué
no sé por qué
y pido te pido no le dejes
no le dejes no le dejes no le dejes
y eso no se pide
y yo lo estoy pidiendo
como una indigente pido
no tengo vergüenza
tengo miedo
tengo mucho miedo
y te hablaba a ti
y tú eras yo
y tan oscura el agua
como quien entrega el alma
y no hay quién
y tanto cielo en tu cabeza
y el corazón que no quiere hundirse
hundiéndose
y lo huérfano allí abierto
en canal
y el dolor rebasando como una gota de agua
y esta nostalgia
que apenas si toca la carne
pero mortifica el alma
y dije tu nombre
y el lugar era de aire
y la palabra
la presa
en la desolación de la fe
y la palabra cierva
en la amplitud del silencio
se desploma
dócil en su infinita contradicción
en su misericordia
si crees que puedes causar daño
entonces cree que lo puedes reparar
si crees que puedes herir
entonces cree que también puedes curar
pero el corazón se cierra
y el corazón se abre
y me llené la boca de tierra
para callar a las palabras
por no haberme obligado a estar
cuando tenía que estar
que me preguntaran por qué
por qué lo elegiste
por qué
y el temblor se repliega
y la palabra acude
y se exige
y aún se padece en su exigencia
aunque no tenga nada más que decir
sólo siente
siente
el cuerpo siente
y ella está ahí
inmersa
sintiendo
y la mirada mirándose aterrada
y la belleza real o imaginada mirándose arrobada
¿o es que el temblor se hizo ruego?
y el cuerpo cae en sí mismo
quería caer
aún
con qué palabras si tenía tanto miedo
si hablaba de lo que veía
si hablaba de lo que hacía
si hablaba de esto y de aquello
y lo más verdadero se calla
lo más verdadero no se dice
Señora de lo Inentendible
entra y cúbrenos
cubre como cubres a los que se ahogaron por amor
y a los que se ahogaron por la falta de amor
y del miedo ¿qué sabes Tú del miedo?
quisiera hallar en lo más perdonado
donde no hay culpa
no hay arrepentimiento
no hay nada que perdonar
pero hay miedo
y el miedo me embiste y me desprende la retina
no veo el daño
no veo el despojo
no veo no veo
y las fotografías quedan allí olvidadas
y este diálogo es un monólogo casi ya sin voz
y es aquí donde las palabras sin voz se arrodillan y se quiebran
¿ante quién me interrogo?
¿a quién le estoy hablando?
¿quién me está hablando?
Tú que ya naces naciéndose de Sí misma
ábreles para que se llenen de Ti
cubrirás con besos su miedo
Tu tierra va a cubrirles
Tu tierra va a cubrir todo ese miedo
y el olvido cubrirá mi miedo
si aún queda tiempo
¿para que tome de mí lo que es Suyo?
para morirse en amor
aun cuando no haya amor
¿Pero qué fueron para ti los días si perdiste tu amor por Él?
¿qué son si pierdes la belleza de tu amor por Él?
¿qué serán si pierdes la terrible belleza de tu amor por Él?
Descubriste que el amor tiene ese poder
descubrí que esa muerte es exuberante
descubrimos que para merecerla
tenemos que dejarnos comer el corazón
lo supiste desde el primer beso
sé que me tomó una vida saberlo
sé que pudimos no haberlo sabido

