ClaroscuroEl sombrerero con diagnóstico
El Conejo Blanco, heraldo del tribunal. Ilustración de John Tenniel.

Loff Quotes

26 de agosto de 2024 · 4:00

Lo que quise decir

Aquí admito cómo mi falta de control y mi inestabilidad convirtieron una relación en algo destructivo. Me duele haber sido el responsable de tanto daño y haber desperdiciado el tiempo de alguien a quien quería.

La escribí en agosto de 2024.

Letra

-
Te dejé sola

Te dejé sola, te dejé tan sola que me asusta mirarme en tus ojos. Cómo pude convertirme en un
monstruo. Cómo fui capaz de sacar lo peor de ti, lo que ni siquiera imaginaba que podías llevar dentro. Algo
que no eras ni creo que seas. Fue egoísta, inconsciente, mezquino y deshonesto. Fue un montón de adjetivos
que tendría que inventarme. Fue una puta mierda que no lo parase.
Que merecías más, seguro, y sobre todo mejor. Tú eras la persona que menos merecía ver la peor cara que
soy capaz de mostrar y fuiste quien la tuvo que sufrir. He aprendido mucho, tarde y mal, he aprendido que
soy capaz de amar, que te quise, aunque entonces no sabía ni cómo hacerlo, que aún te quiero mucho y
que... por eso prefiero no volver a verte nunca. Sé que te quise porque me dolía lo que nos hacíamos, porque
no sabía cómo canalizar ese dolor y explotaba de cualquier forma sin tener control sobre ello, porque no
supimos plantear la relación ni reinventarla cuando era necesario y eso me reconcomía tanto que casi llega
a desquiciarme. No estaba en mis cabales, quiero creerlo con todas mis fuerzas, porque de haberlo hecho
conscientemente no podría seguir adelante ahora. Me sentía impotente y no sabía cómo recuperar el control,
cómo hacer un equipo contigo, así que, como me has dicho mil veces, opté por la vía fácil y finalmente
escapé; porque no estaba a la altura; porque no tenía fuerzas para afrontar un daño tan grande que no
parecía tener arreglo; porque me acobardé y no me creía capaz de enmendarlo y empezar de cero; porque
no vi señales que me reconfortasen para atreverme a arrancar a caminar y porque seguramente estas
llegaron demasiado tarde para mi corazón, latiendo sin compás por el pecho, queriendo abrirlo y escapar de
un hombre que no estaba siendo tal; porque en realidad lo mejor que podía hacer era alejarme yo de ti y...
aún tardé demasiado en hacerlo. Por qué tantos porqués..., por qué no haber hecho bien las cosas desde el
principio o haber sabido darme por vencido a tiempo. Detesto esta maldita sensación de haberte hecho
perder el tiempo, de haberte arrebatado la oportunidad de ser feliz teniendo en mis manos el poder para
hacer lo contrario.
He releído muchas veces tu muro tras estos meses sin querer mirarlo. He llorado por primera vez en todo
este tiempo, me he llenado de amargura, de un sinsabor agrio y repulsivo, y me he odiado a mí mismo. No
me reconozco ya hoy en tus palabras, lo que me reconforta de algún modo, pero me embarga el dolor, la
angustia y la soledad que te causé y no tengo los huevos de pedirte perdón, ni manera de compensarte, ni
siquiera el asqueroso dinero para devolverte todo lo que invertiste en tiempo e ilusión, trabajando y
sacrificándote para hacerme la vida más fácil. Sé que lo hiciste con toda la generosidad que da el amor...
que cuando me lo reprochaste aquella vez eran la pura rabia y la impotencia las que hablaban, las mismas
que yo sentía y te transmitía con cada ausencia de casa, con cada palabra horrible que te dije