Lo que quise decir
Hablo de alguien que creía inventarse el mundo entero y descubre que a ella no la inventó: estaba ahí antes que sus ideas. Es un bolero lento hundido en dub, con ecos que devuelven las últimas palabras.
La escribí en octubre de 2026.
Letra
¿Hay alguien?
(...alguien... alguien...)
Desde niño sospecho
que el mundo lo hago yo,
que si cierro los ojos
se apaga el ascensor,
que la gente del metro
es atrezo y cartón
y que el eco del patio
solo dice mi voz.
(...mi voz... mi voz...)
Y una noche de enero
grité: «¿queda alguien más?»,
y el patio, que era mío,
me dijo: «sube pan».
Yo nunca digo eso,
yo no sé hablar así;
subí con una barra
y tú estabas allí.
Me invento la ciudad,
las grúas, el andén,
me invento hasta la lluvia
que me moja la sien,
pero tú llegas tarde
con frío en los dos pies,
y eso yo no lo hago:
a ti no te inventé.
Yo digo «nadie» (yo),
yo digo «nunca» (hoy),
yo digo «miedo» (ven),
yo digo «frío» (té),
yo digo «lunes» (viernes)...
El eco ya no es mío,
el eco ya no es mío.
Me invento la ciudad,
las grúas, el andén,
me invento hasta la lluvia
que me moja la sien,
pero tú llegas tarde
con frío en los dos pies,
y eso yo no lo hago:
a ti no te inventé.
A ti no te inventé.
(...te inventé... ven... ven...)

