Lo que quise decir
Hablo de dos cuerpos que caen juntos y se buscan el centro, como si el amor fuera física. Es un bolero sobre ritmos de trip-hop, con polvo de vinilo y un theremin solitario.
La escribí en octubre de 2026.
Letra
(caer... caer...)
La luna se cae
y no llega nunca,
cae hacia la tierra
despacio, sin culpa,
da vueltas y vueltas
y no se pregunta;
así caigo yo,
contigo, a oscuras.
Los viernes todo cae:
la persiana, la tarde,
el tirante del hombro,
el manojo de llaves;
caen tus horquillas
sobre la alfombra
y cae mi cabeza
en tu clavícula honda.
No giro en torno a ti
ni giras tú en torno a mí:
giramos los dos
a un punto en el aire
que no es tuyo ni mío,
que no es de nadie.
(Centro de masas...)
A un inglés le cayó una manzana
y escribió la ley de todo el peso;
a mí me caíste tú, un viernes,
y sigo en el suelo.
No giro en torno a ti
ni giras tú en torno a mí:
giramos los dos
a un punto en el aire
que no es tuyo ni mío,
que no es de nadie.
(Centro de masas...)
Caemos sin caer,
caemos sin caer.
(...a oscuras... a oscuras...)

