Lo que quise decir
Hablo de llevar el mar tierra adentro, de echar de menos lo que no se tiene cerca. Es un bolero de jazz mínimo, con silencios largos y un coro de voces sintéticas.
La escribí en octubre de 2026.
Letra
(sal... sal...)
Somos de tierra adentro,
de secano y de meseta,
el mar en el mapa
y la playa en la maleta;
de agosto en agosto,
de autobús y de nevera,
nunca hemos visto el mar
sin una fecha de vuelta.
Y sin embargo, tú
me sabes a sal,
y yo, que soy de secano,
aprendo a nadar;
un mar de tierra adentro
cabe en un portal,
un mar de tierra adentro
que nadie va a encontrar.
Dicen que en la sangre
queda el mar de donde vienes,
que antes de ser alguien
fuimos agua con dientes;
y cuando te beso el cuello
algo antiguo se mueve,
una marea pequeña
que se acuerda y que vuelve.
Y sin embargo, tú
me sabes a sal,
y yo, que soy de secano,
aprendo a nadar;
un mar de tierra adentro
cabe en un portal,
un mar de tierra adentro
que nadie va a encontrar.
El mar está a cuatrocientos kilómetros.
(Aquí.)
El mar está a cuatrocientos kilómetros.
(Aquí.)
Y sin embargo, tú
me sabes a sal,
y yo, que soy de secano,
aprendo a nadar;
un mar de tierra adentro
cabe en un portal,
un mar de tierra adentro
que nadie va a encontrar.
(sal... sal...)

