Lo que quise decir
Es una carta escrita en el vaho del espejo, que se borra en cuanto se lee. Va recitada sobre un cuarteto de cuerda y un ritmo tranquilo.
La escribí en octubre de 2026.
Letra
Antes de irme te he escrito en el espejo del baño.
Con el dedo, en el vaho que dejó la ducha.
Ahora no se ve.
El espejo se ha secado y ha vuelto a ser un espejo,
con su cara de nada,
con tu cepillo de dientes y el mío
inclinados el uno hacia el otro
como dos borrachos en la barra de un bar.
Pero lo que se escribe con el dedo en un cristal no se va.
Se queda la grasa de la yema, invisible, esperando.
El martes, cuando te duches con el agua demasiado caliente, como siempre,
y el baño se llene de niebla,
va a aparecer.
Letra a letra.
Torcida.
Con la caligrafía de alguien que escribe con prisa y descalzo.
No te digo lo que pone.
Es lo mismo de siempre,
pero escrito donde solo lo puede leer el calor.
Si lo limpias con la toalla, se borra.
Si no lo limpias, vuelve cada vez que te duches,
cada martes,
cada niebla.
(Ya lo he visto.)

