Lo que quise decir
Hablo de lo que deja la marea cuando se retira y de cómo nos vamos encontrando a medias, poco a poco. Es un bolero con ritmo jamaicano lento.
La escribí en octubre de 2026.
Letra
(la mitad... la mitad...)
Un griego que pensaba
a la sombra de un olivo
dijo que nadie llega
a donde quiere ir:
primero, la mitad;
después, la mitad de esa;
y así, de mitad en mitad,
no se llega al fin.
Y yo voy hacia ti
de mitad en mitad,
cada viernes un poco,
nunca del todo;
qué suerte, qué suerte
no acabar de llegar.
Me queda medio abrazo,
un cuarto de tu beso,
un octavo de tu nombre,
la puntita del pelo,
y en cada pedacito,
por pequeño que sea,
me cabe una semana,
me cabe un viernes entero.
Y yo voy hacia ti
de mitad en mitad,
cada viernes un poco,
nunca del todo;
qué suerte, qué suerte
no acabar de llegar.
Lo dicen los sabios con tiza en la pizarra:
que no te alcanzo nunca, que no hay manera;
tú te ríes, me coges de la mano y andas,
y se borra la pizarra entera.
Y yo voy hacia ti
de mitad en mitad,
cada viernes un poco,
nunca del todo;
qué suerte, qué suerte
no acabar de llegar.
(de mitad en mitad... qué suerte...)

